Modelo Transdiagnóstico en psicopatología

La Psicología Basada en la Evidencia (PBE) o Psicología Basada en Pruebas se fundamenta en los mismos principios que la Medicina Basada en la Evidencia. Esto es disponer de la mayor y mejor información en formato de pruebas -evidencia- que avale una forma específica de intervención en salud mental y en psicología (Chambless, Sanderson, Shoham, Bennett, Pope, Chrits-Christoph, McCurry, 1996). Esta tendencia ha logrado en unos años identificar cuáles son las intervenciones cuyo apoyo empírico las avala para ser consideradas de elección para los diferentes trastornos específicos.

Actualmente disponemos de tratamientos avalados científicamente para casi todos los trastornos mentales existentes. Estos tratamientos se han diseñado en forma de protocolos para ser aplicados a trastornos específicos (trastorno depresivo, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, etc.) siguiendo el dictamen de las clasificaciones diagnósticas dominantes. El inconveniente de estos sistemas, y por ende de las intervenciones basadas en estos, es su excesiva parcelación al estar centrados en trastornos específicos, sin considerar que muchos de los síntomas se solapan entre ellos resultando en consecuencia la alta comorbilidad encontrada. En este sentido se ha informado de tasas que oscilan entre el 59% y el 96% de diagnósticos secundarios asociados a trastornos primarios (Sandín, 2014). Por otra parte, aunque las clasificaciones tradicionales definen con claridad las diferentes categorías, las cuestiones etiológicas (las causas) quedan, aparentemente, en segundo plano.

Fruto de las dificultades derivadas del modelo categorial, basado en trastornos específicos, surge el modelo transdiagnóstico (MT). Esta nueva aproximación implica un cambio de perspectiva en la comprensión de la psicopatología; una conceptualización dimensional supone la identificación de factores comunes a los diferentes trastornos. El MT no supone remplazar a los sistemas categoriales, sino complementarlos. El objetivo de esta aproximación es la simplificación, tanto en la comprensión de la psicopatología, como en el abordaje terapéutico, mediante la creación de modelos y protocolos de intervención válidos para grupos de trastornos que comparten procesos y mecanismos etiológicos y de mantenimiento. Un mecanismo o proceso psicológico es transdiagnóstico cuando está relacionado etiológicamente (en su génesis o mantenimiento) con un conjunto de trastornos mentales (Sandín, 2012).

Características del MT:

  • Conceptualización dimensional.
  • Surge fruto de las debilidades del modelo categorial.
  • Tiene relevancia desde el punto de vista psicopatológico y terapéutico.
  • Los esfuerzos están dirigidos hacia una mayor integración.
  • Una mejor comprensión de la complejidad humana desde la psicología científica.
  • Evolución hacia una psicología interactiva de vuelta al estudio de los procesos.

Algunas de las ventajas de adoptar un enfoque transdiagnóstico (Belloch, 2012).

  • Mejorar el diagnóstico individual y facilitar la comunicación interprofesional.
  • Comprensión de la comorbilidad mediante la identificación de factores etiológicos compartidos entre trastornos mentales diferentes a nivel sintomatológico.
  • Diseño de protocolos transdiagnósticos aplicables a un amplio rango de trastornos
  • Diseño de programas de detección y prevención temprana de trastornos que comparten elementos comunes.
  • Comprender el por qué de la eficacia de un tratamiento o técnica con mayor precisión.

Hasta el momento se han desarrollado algunos modelos basados en el transdiagnóstico en los que se plantean dimensiones concretas como factores de causa y mantenimiento. El primer autor en iniciar esta trayectoria fue Fairburn (2003). Este autor se ha centrado en una serie de procesos psicopatológicos genéricos compartidos por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (perfeccionismo clínico, baja autoestima, intolerancia emocional y disfunciones interpersonales). Estos procesos se supone que interactúan con los mecanismos mantenedores de los trastornos alimentarios (sobrevaloración de la comida o el peso, dietas y otras conductas de control del peso) perpetuando así el cuadro psicopatológico.

Otro de los autores pioneros en el modelo transdiagnóstico es Barlow (2004), quien rescata el modelo tripartito del afecto positivo y negativo (Clark y Watson, 1991) para aplicarlo a los trastornos afectivos y de ansiedad, siendo la afectividad negativa/neuroticismo el elemento común entre la ansiedad y la depresión. Como mecanismo de mantenimiento el autor recurre a la disregulación emocional, definido como un conjunto de estrategias desadaptativas para tratar de regular las emociones, como son la evitación, la supresión emocional o las conductas de seguridad. Además su teoría se articula sobre una triple vulnerabilidad para el desarrollo de los trastornos emocionales que incluye aspectos biológicos y psicológicos, ofreciendo una explicación bastante completa en la que quedan definidos tanto factores causales como de mantenimiento, cuestiones especialmente relevantes para la intervención terapéutica de las que adolecen los sistemas categoriales como el DSM o CIE. En la línea de este último modelo se ha desarrollado un protocolo transdiagnóstico para los trastornos de ansiedad y depresión adaptados a la población infantil denominado Detectives de la emoción (Ehrenreich-May, Bilek, Queen y Hernández Rodríguez, 2012) con resultados prometedores.

 

 

Referencias

Barlow, D.H., Allen, L.B. y Choate, M.L. (2004). Toward a unified treatment for emotional disorders. Behavior Therapy, 35, 205-230.

Belloch, A. (2012). Propuestas para un enfoque transdiagnóstico de los trastornos mentales y del comportamiento: evidencia, utilidad y limitaciones. Spanish Journal of Clinical Psychology, 17, 295-311.

Chambless, D.L., Sanderson, W.C., Shoham, V., Bennett Johnson, S., Pope, K.S., Crits-Christoph, P.,… McCurry (1996). An Update on Empirically Validated Therapies. The Clinical Psychologist 49, 5-18.

Clark, L.A. y Watson, D. (1991). Tripartite model of anxiety and depression: Psychometric evidence and taxonomic implications. Journal of Abnormal Psychology, 100, 316-336.

Ehrenreich-May, Bilek, Queen y Hernández Rodríguez (2012). A Unified protocol for the group treatment of childhood anxiety and depression. Spanish Journal of Clinical Psychology, 17, 220-236

Fairburn, C. G., Cooper, Z. y Shafran, R. (2003). Cognitive behavior therapy for eating disorders: a transdiagnostic theory and treatment. Behavior Research and Therapy, 41, 509-528.

Sandín, B. (2012). Transdiagnóstico y psicología clínica: introducción al número monográfico. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 17, 181-184.

 

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